Qué es la carga de entrenamiento y por qué medirla
La carga de entrenamiento es la dosis total de estímulo que aplicas a tu cuerpo en un periodo determinado. No es lo mismo que kilometraje (puedes hacer 50 km muy suaves o 50 km muy duros y la carga real es muy distinta) ni que tiempo total (una hora de series cuesta mucho más que una hora de rodaje). La literatura científica distingue dos tipos de carga complementarios: la carga externa, que es lo que haces (kilómetros, duración, ritmo medio, desnivel) y la carga interna, que es lo que tu cuerpo experimenta como respuesta (FC media, lactato, RPE, fatiga acumulada). Ambas son útiles pero la interna es la que importa para predecir adaptación y riesgo de lesión: dos atletas con la misma carga externa pueden tener cargas internas radicalmente distintas según su nivel de forma actual.
Medir la carga no es un capricho de la ciencia deportiva: es la única forma de saber si tu plan está funcionando. Sin medirla, los corredores populares caen en tres patrones predecibles: o sobreentrenan sin darse cuenta (cargas semanales que crecen demasiado rápido y acaban en lesión), o infraentrenan creyendo que entrenan duro (la sensación subjetiva engaña), o entrenan a intensidad equivocada de forma sistemática (demasiado Z3 todo el rato). Una métrica numérica objetiva te saca de la opinión y te mete en datos. Saber que tu carga de esta semana son 720 puntos y la media de las últimas cuatro son 580 te dice algo concreto: esta semana has subido un 24% sobre tu base, está bien pero si la próxima subes igual entras en zona alta. Sin ese número estás navegando a ojo.
Los tres modelos que esta calculadora implementa son los más validados por literatura y los más utilizados por entrenadores profesionales en running: TRIMP Banister (carga interna basada en FC media, individualizada por sexo), TRIMP Edwards (carga interna basada en tiempo en zonas %FCmax, ponderado lineal) y rTSS (carga externa-cum-interna basada en ritmo respecto a tu umbral). Los tres miden lo mismo desde ángulos distintos. Para casi cualquier corredor popular es suficiente con elegir uno y mantenerlo coherente durante la temporada.
TRIMP Banister: el modelo exponencial individualizado
Eric Banister publicó en 1991 el método TRIMP (Training Impulse) como parte de su modelo de respuesta-impulso para predecir rendimiento. La fórmula es TRIMP = D × ΔHRr × e^(b × ΔHRr), donde D es la duración en minutos, ΔHRr es la fracción de la reserva cardiaca utilizada en la sesión y b es un coeficiente exponencial dependiente del sexo. ΔHRr se calcula como (FC_media − FC_reposo) / (FC_max − FC_reposo), así que es un número entre 0 (descanso) y 1 (FCmax). El exponente b=1,92 para hombres y b=1,67 para mujeres refleja la diferencia documentada en la curva lactato-intensidad entre sexos.
La gran virtud de Banister es que pondera de forma exponencial la intensidad: una sesión al 80% de la reserva cardiaca no cuenta el doble que al 40%, cuenta mucho más. Eso refleja correctamente que las sesiones intensas tienen un coste cardiovascular y metabólico desproporcionado respecto a las suaves: 30 minutos a ritmo umbral fatigan tanto o más que 90 minutos de rodaje suave. Las consecuencias prácticas son tres. Primero: necesitas FCmax y FCreposo medidas con cierta precisión; si estimas FCmax con 220−edad y FCreposo a ojo, la fiabilidad cae. Segundo: tu sexo cambia el resultado; aplicar b=1,92 si eres mujer sobrestima la carga de sesiones intensas en un 15-20%. Tercero: una FC media correcta importa; si tu reloj te da FC media "limpia" (sin picos espurios al principio o al final), el cálculo es preciso; si la media incluye picos por error de sensor en los primeros minutos, distorsiona la cifra.
Para un corredor con FCmax 190 y FCreposo 50, una sesión típica de rodaje base de 60 minutos con FC media de 145 da: ΔHRr = (145−50)/(190−50) = 95/140 = 0,679; TRIMP = 60 × 0,679 × e^(1,92×0,679) = 60 × 0,679 × 3,68 = 149,8 puntos. Una sesión de series de 45 minutos con FC media 170 (más intensa pero más corta) daría: ΔHRr = 120/140 = 0,857; TRIMP = 45 × 0,857 × e^(1,92×0,857) = 45 × 0,857 × 5,18 = 199,9 puntos. Verás que la sesión más corta y más intensa pesa más en TRIMP que la sesión larga y suave: exactamente lo que la fisiología nos enseña.
TRIMP Edwards: simple, lineal y muy práctico
Sally Edwards publicó en 1993, en su libro The Heart Rate Monitor Book editado por Polar, una variante del TRIMP basada en cinco zonas de FC. La idea es que cualquier reloj con monitor de FC puede dar el tiempo que has pasado en cada zona %FCmax y, con eso, calculas la carga multiplicando minutos por un peso lineal: Z1 (50-59% FCmax) por 1, Z2 (60-69%) por 2, Z3 (70-79%) por 3, Z4 (80-89%) por 4 y Z5 (90-100%) por 5. La fórmula es TRIMP_Edwards = Σ tiempo_i × peso_i.
Su principal ventaja es la accesibilidad: si tu reloj te muestra el desglose por zonas (todos los Garmin, Polar, Suunto, Coros lo hacen), tienes el dato en bandeja sin necesidad de medir FCreposo. No necesitas sexo, no necesitas reserva cardiaca; con tu FCmax estimada o medida ya puedes calcular la carga de cualquier sesión en segundos. Por eso es el método más usado en aplicaciones consumer (la "score de carga" que ves en la app de tu reloj suele ser un Edwards o una variante calibrada). La principal limitación es que la diferencia entre Z5 y Z1 es solo 5x, cuando fisiológicamente la diferencia real de coste podría ser de 10x o 15x: el modelo es lineal y "achata" un poco las sesiones realmente exigentes respecto a las muy suaves. En la práctica, para corredores populares, eso no es un problema serio porque las cargas se comparan dentro del mismo método.
El otro punto a vigilar es la fiabilidad de las zonas %FCmax. Si tu FCmax estimada por edad es 15 bpm más baja que tu FCmax real, todas tus zonas estarán artificialmente bajas y tus rodajes suaves entrarán en lo que el reloj llama "Z3" cuando en realidad son Z2 reales. El resultado: tu TRIMP Edwards estará sobreestimado consistentemente. Antes de hacer un seguimiento serio con Edwards, mide bien tu FCmax con un test de campo y calcula tus zonas reales en la calculadora de zonas de FC. Sin zonas bien calibradas, los puntos Edwards engañan.
rTSS: el TSS adaptado al running
El TSS (Training Stress Score) fue creado por Andy Coggan a principios de los 2000 para ciclismo: cuantifica la carga de una sesión a partir de la potencia normalizada respecto a la potencia umbral funcional (FTP). En running no hay potenciómetro estándar, así que Phil Skiba y otros adaptaron el modelo sustituyendo potencia por ritmo, dando lugar al rTSS. La fórmula es rTSS = duración_horas × IF³ × 100, donde IF (intensity factor) = ritmo_umbral / ritmo_medio. Para que la división dé un número con sentido (IF=1 a ritmo umbral, IF>1 si vas más rápido, IF<1 si vas más lento), se hace ritmo umbral dividido por ritmo medio (ojo: pace menor = más rápido, por eso el numerador es el umbral).
La definición operativa es: una hora exacta a tu ritmo umbral funcional vale 100 puntos rTSS. A partir de ahí, la escala es coherente con el TSS de ciclismo: una sesión de 50 es suave, 100 es seria, 150 es exigente, 200+ es muy demandante y empieza a requerir recuperación específica. El elevar IF al cubo (en lugar de al cuadrado como en ciclismo) refleja que en running el coste fisiológico crece más rápido con la velocidad: cuando aumentas el ritmo un 10%, el coste no aumenta un 20-30% (como en ciclismo, donde gran parte se va a vencer aire), sino más cerca del 30-40% por la combinación de mayor cadencia, mayor amplitud de zancada y mayor impacto muscular.
El rTSS necesita un dato crítico que muchos corredores no tienen claro: su ritmo umbral funcional. Por convención, es el ritmo que podrías sostener exactamente 60 minutos a tope. Como casi nadie lo ha medido directamente, hay dos formas de estimarlo: hacer un test de 30 minutos a tope y tomar la media de los últimos 20 minutos como tu ritmo umbral (test de Joe Friel/Andy Coggan), o derivarlo de una marca reciente de 10K (suele estar entre 10 y 20 s/km por encima del ritmo de 10K, según nivel). Si conoces tu velocidad crítica calculada con varias marcas, ese ritmo es un excelente subrogado del umbral funcional, ligeramente más fiable que estimaciones por edad o por FC.
El modelo CTL/ATL/TSB: cómo tu carga predice tu forma
Banister, además del TRIMP, propuso un modelo conceptual de dos componentes para predecir cómo tu carga acumulada se traduce en rendimiento. La idea es elegante: cada sesión genera dos efectos opuestos, una fitness que se acumula lentamente (efecto positivo, te hace más fuerte) y una fatiga que se acumula rápido (efecto negativo, te resta frescura inmediata). La forma actual del modelo, popularizada por TrainingPeaks como "Performance Manager", llama a estas tres variables CTL, ATL y TSB.
- CTL (Chronic Training Load): tu fitness. Es una media exponencial ponderada de tu carga diaria con una constante de tiempo de 42 días. Refleja el estado de adaptación que tu cuerpo ha construido en las últimas 6-8 semanas. Sube despacio, baja despacio.
- ATL (Acute Training Load): tu fatiga. Es la misma media exponencial pero con constante de 7 días. Refleja el estado de fatiga reciente de los últimos 7-10 días. Sube rápido tras una semana dura, baja rápido tras unos días suaves.
- TSB (Training Stress Balance): tu forma o frescura, calculada como TSB = CTL − ATL. Si TSB es positivo, estás más fresco que tu media (descansado pero también ligeramente "descargado"); si es muy positivo (+25 o más), estás en pico de forma; si TSB es negativo, estás cargado/fatigado; si es muy negativo (−30 o más), estás cerca del sobreentrenamiento si no recuperas.
La gran utilidad del modelo es planificar la frescura para una carrera importante. Si quieres llegar fresco a una competición clave, programa una bajada de carga (taper) que lleve tu TSB a +10/+25 puntos en el día de la carrera. Bajadas demasiado agresivas (TSB > +30) pueden indicar "descarga excesiva" y pérdida de tono; bajadas demasiado tímidas (TSB cercano a 0) dejan fatiga residual. El modelo CTL/ATL/TSB exige llevar un registro diario continuado de carga durante varias semanas para tener valores fiables. Esta calculadora se centra en TRIMP/rTSS de sesión y ACWR semanal, que son las dos métricas más accionables sin necesidad de un registro automático diario; pero conocer el marco CTL/ATL/TSB ayuda a entender por qué un ACWR sostenidamente alto degrada tu rendimiento incluso si todavía no te has lesionado.
ACWR: el ratio que predice riesgo de lesión
Tim Gabbett, fisiólogo del deporte australiano, publicó en 2016 un trabajo en el British Journal of Sports Medicine que tuvo impacto inmediato en cómo entrenadores y deportistas piensan sobre la carga. El concepto es simple: el ratio agudo:crónico (ACWR) divide tu carga aguda de los últimos 7 días entre tu carga crónica de los últimos 28 días (calculada como media semanal). El resultado clasifica las semanas en cuatro zonas claras de riesgo.
- ACWR < 0,8 — Subcarga: tu carga aguda es muy inferior a tu base. Pierdes adaptación rápido y, si después haces un pico, el riesgo de lesión es alto porque tu cuerpo no está preparado. Típico de semanas de vacaciones, enfermedad o lesión leve.
- ACWR 0,8 – 1,3 — Zona segura ("sweet spot"): tu carga aguda crece de forma proporcional a tu base. El cuerpo se adapta bien, la fatiga no se acumula peligrosamente. Es la zona objetivo para 80-90% de las semanas del año.
- ACWR 1,3 – 1,5 — Alta carga: semana de mucha carga acumulada respecto a tu base. Permitido puntualmente (semanas clave del plan, picos de bloque) pero no sostenible. Vigila señales y planifica una semana suave después.
- ACWR ≥ 1,5 — Peligro: el riesgo de lesión por sobrecarga se multiplica por 2-4 según el estudio original. Si te ves aquí, corta carga la próxima semana entre un 30% y un 50% para volver a zona segura. Mantenerse aquí varias semanas seguidas es la receta de las tendinopatías y fisuras de estrés.
El ACWR no es una métrica infalible: estudios más recientes han matizado su valor predictivo, sobre todo cuando se usa de forma aislada o con ventanas distintas (algunos proponen 7:21, otros 7:28 con EWMA en lugar de media simple). Pero sigue siendo la herramienta más útil para corredores populares que quieren detectar a tiempo cuándo están subiendo la carga demasiado rápido. Cruzar el ACWR con dos métricas adicionales lo refuerza: la FCreposo matutina (si sube 5+ bpm respecto a la media basal durante 3-4 días seguidos, hay fatiga real) y la HRV (variabilidad de FC, si tu reloj la mide). Las tres combinadas dan una imagen muy fiable del estado del corredor.
Cuánta carga es razonable según tu nivel
Las cifras absolutas dependen del método, del nivel y del momento del plan. Estos rangos son orientativos para corredores populares siguiendo TRIMP Edwards o rTSS (Banister produce números algo distintos):
- Principiante (10-30 km/semana): 200-400 puntos/semana. Tres sesiones: dos rodajes suaves de 30-45 min + una sesión más larga de 50-70 min, todo en Z1-Z2.
- Popular intermedio (35-55 km/semana): 400-700 puntos/semana. Cuatro sesiones: dos rodajes suaves + una tirada larga de 70-90 min + una sesión semanal de calidad (tempo o series).
- Popular avanzado preparando media (50-75 km/semana): 600-900 puntos/semana. Cinco sesiones, dos sesiones semanales de calidad, tirada larga 90-120 min.
- Maratoniano popular en bloque específico (70-95 km/semana): 800-1200 puntos/semana en semanas pico, con bajadas a 500-700 en semanas de descarga cada 3-4 semanas.
- Subélite popular (100+ km/semana): 1100-1500 puntos/semana sostenidos, requiere planificación profesional y recuperación dirigida.
Lo que importa no es el número absoluto sino la consistencia y la progresión gradual. Saltar de 400 a 800 puntos en una semana es la receta de la lesión, aunque 800 sea un número saludable a largo plazo. La regla práctica es no subir la carga semanal más del 10% respecto a la media de las cuatro semanas anteriores; combinado con mantener el ACWR en zona segura (0,8-1,3), es el patrón que más corredores populares aplican con éxito durante años sin romperse.
Errores frecuentes al usar TRIMP, rTSS y ACWR
Tras revisar decenas de logs de corredores populares que empezaron a medir carga, estos son los errores que se repiten:
Error 1 · Mezclar métodos a lo largo de la temporada
Es tentador usar TRIMP Banister una semana, Edwards otra, rTSS otra. No funciona: las escalas son distintas y los números no son comparables entre semanas si cambias de método. Para una sola sesión los tres pueden coexistir como información (la calculadora ofrece el modo "Comparar"), pero para hacer ACWR y seguimiento, elige uno y mantenlo. La consistencia metodológica vale más que la "precisión perfecta" de cualquiera de los métodos.
Error 2 · Estimar FCmax con 220−edad y aplicarla a TRIMP
La fórmula 220−edad puede tener un error de ±15 bpm respecto a tu FCmax real. Aplicada a Banister, ese error distorsiona ΔHRr y la fórmula exponencial amplifica la distorsión. Aplicada a Edwards, distorsiona las zonas y todos los tiempos en zona quedan mal asignados. Mide tu FCmax real con un test de campo antes de usar TRIMP como referencia seria. Es la inversión de tiempo con mayor retorno en tu seguimiento de carga.
Error 3 · Ignorar el contexto al leer el ACWR
Un ACWR de 1,45 en una semana clave del plan no significa lo mismo que un ACWR de 1,45 en una semana cualquiera. El primero suele ser programado (semana pico antes de una descarga) y aceptable; el segundo es probablemente un descontrol que conviene corregir. El ACWR es una métrica, no un diagnóstico: úsalo combinado con FCreposo, RPE y conocimiento del plan, no como semáforo aislado.
Error 4 · Calcular rTSS con un ritmo umbral estimado por edad
El ritmo umbral funcional cambia con el entrenamiento; el ritmo "estimado por edad" o por FC no es fiable como referencia rTSS. Mide tu ritmo umbral con un test de 30 minutos cada 6-8 semanas o derívalo de tu marca de 10K reciente. Si usas un ritmo umbral desactualizado (de hace 6 meses cuando estabas en mejor forma), todos tus IF estarán subestimados y todos tus rTSS también — y eso oculta el riesgo real de carga acumulada.
Error 5 · No considerar entrenamiento cruzado y vida diaria
TRIMP y rTSS solo cuantifican carga de running. Si haces además 4 sesiones de gimnasio a la semana, dos clases de spinning y trabajas de pie 9 horas al día, tu carga real es mucho mayor que la que mide la calculadora. El ACWR running puede estar en zona segura mientras tu carga global está en peligro. Para corredores populares que combinan deportes, una métrica complementaria útil es el sRPE (RPE × minutos) aplicado a TODAS las sesiones de cualquier disciplina, sumadas en una sola serie temporal.
El RPE percibido como complemento al TRIMP
El sRPE (session RPE de Carl Foster, 2001) es la métrica subjetiva más validada en literatura como complemento a TRIMP y rTSS. Al terminar cada sesión, puntúa la intensidad percibida en una escala de 1 a 10 (Borg CR-10): 1 es "muy fácil, podría hacerlo todo el día", 5 es "exigente pero controlable", 8 es "muy duro, no podría seguir 30 min más", 10 es "esfuerzo máximo absoluto". Multiplicas RPE × duración en minutos y obtienes los puntos sRPE de la sesión. Una hora a RPE 5 = 300 sRPE; 45 min a RPE 8 = 360 sRPE.
Su gran ventaja: no requiere FC ni ritmo, funciona con cualquier deporte y captura factores que las métricas objetivas no ven (calor, mala noche, estrés laboral, deshidratación). Cuando tu RPE sube significativamente respecto a tu media para sesiones objetivamente equivalentes, hay fatiga acumulada aunque tu FC y tu ritmo no lo muestren. Como subrogado del TRIMP cuando no tienes pulsómetro, el sRPE está validado en literatura con correlaciones r=0,70-0,85 respecto al TRIMP Banister medido. Para corredores populares que combinan running con otros deportes, sumar sRPE de todo es una manera robusta y barata de seguir la carga global.
Tabla de referencia: carga típica por tipo de sesión
Esta tabla muestra rangos orientativos de carga TRIMP Edwards y rTSS para sesiones típicas de un corredor popular con FCmax 190, FCreposo 55 y ritmo umbral 5:00 min/km. Los valores absolutos varían según nivel; los rangos relativos son universales.
| Sesión típica | Duración | FC media | TRIMP Edwards | rTSS | Tipo |
| Rodaje suave Z2 | 45 min | ~138 bpm | 90-110 | 40-55 | Base |
| Rodaje base 60-70% | 60 min | ~145 bpm | 120-150 | 55-75 | Base |
| Tirada larga conversacional | 90 min | ~148 bpm | 180-220 | 85-110 | Base |
| Tirada larga 2h+ | 120 min | ~150 bpm | 240-300 | 120-160 | Volumen |
| Tempo 30-40 min | 50 min | ~170 bpm | 150-200 | 80-120 | Calidad |
| Series 1000m × 5-6 | 60 min | ~165 bpm | 200-260 | 100-140 | Calidad |
| Series 400m × 8-12 | 50 min | ~155 bpm | 140-190 | 70-100 | VO₂max |
| Carrera 10K competición | ~45 min | ~180 bpm | 180-230 | 100-130 | Competición |
| Media maratón competición | ~100 min | ~172 bpm | 320-400 | 170-220 | Competición |
| Maratón competición | ~210 min | ~165 bpm | 520-680 | 290-380 | Competición |
Verás que sesiones con la misma duración total pueden tener cargas muy distintas: un rodaje base de 60 min pesa 120-150 Edwards, una sesión de series del mismo tiempo total pesa 200-260. La calculadora aplica los modelos correctos para que esa diferencia se refleje sin que tengas que estimarla a ojo. Calcula tu sesión real con datos concretos y compara con esta tabla para validar si tu cifra entra en rangos razonables: si te sale el doble o la mitad de lo esperable, casi siempre es un error en los datos de entrada (FCmax incorrecta, ritmo umbral mal estimado, duración mal introducida).