Modelo calibrado · Inspirado en Vickers-Vertosick (2016)

Predictor avanzado de maratón

Estima tu tiempo real en 42,195 km a partir de tu marca, tu volumen semanal y tu rodaje largo. Modelo calibrado sobre 2 303 corredores populares — radicalmente más realista que Riegel para entrenamiento amateur.

  • Predicción 42 km
  • Volumen semanal
  • Diagnóstico de muro
  • Pacing negative split

Predictor avanzado de maratón

A diferencia de los predictores clásicos, esta herramienta sí tiene en cuenta tu entrenamiento real. Las fórmulas tradicionales (Riegel) suelen ser entre 10 y 20 minutos demasiado optimistas para corredores populares.
Cómo obtener la mejor predicción: introduce una marca reciente (últimos 2-3 meses) de 5K, 10K o media maratón, y sé sincero con tus kilómetros semanales reales. Cuantos más datos añadas, más precisa será la predicción.
: :
Marca al máximo de los últimos 2-3 meses (evita competiciones con mucho calor o desnivel).
+ Añadir segunda marca (recomendado · +25% precisión)
Con dos marcas de distancias distintas el modelo es mucho más preciso. Idealmente combina una más corta (5K-10K) con una más larga (10K-HM).
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Promedio últimos 2 meses. Es el dato más importante.
El más largo en las últimas 4 semanas.
+ Datos personales (opcional, afinan la predicción)
+ Datos del maratón (opcional, afinan la predicción)
Temperatura media durante la carrera.
Predicción lista
Tu tiempo predicho de maratón
Ritmo objetivo: · km/h
Comparación con predicción clásica
Diagnóstico de preparación
Estrategia de ritmo (Negative Split)
Primera mitad (1-21K)
Segunda mitad (21-42K)
La estrategia más segura es empezar 5-10 segundos por km más lento que tu ritmo objetivo y acelerar ligeramente en la segunda mitad. Así evitas "romperte" en el km 30.
Escenarios según el día
Conservador
Realista (tu tiempo)
Optimista
El escenario optimista solo se cumple si todo sale perfecto: descanso, tiempo, hidratación y pacing. El conservador es tu plan B si el día no acompaña.
Cómo se ha calculado
Metodología: predicción basada en un modelo calibrado empíricamente a partir del estudio de Vickers & Vertosick (2016, BMC Sports Science, Medicine and Rehabilitation) sobre 2 303 corredores populares. La base usa Riegel modificado con penalización logarítmica según volumen semanal. Los ajustes (rodaje largo, intervalos, edad, sexo, temperatura) provienen de literatura complementaria sobre rendimiento en maratón. No es una implementación exacta del paper, sino una adaptación práctica calibrada para corredores populares. Los resultados son estimaciones orientativas: ningún predictor sustituye a la experiencia y la planificación específica.
Cómo funciona

Usa el predictor en 30 segundos

1

Introduce tu marca

Una marca reciente de 5K, 10K o media maratón. Idealmente añade una segunda marca para que el modelo afine la curva de fatiga personal.

2

Indica tu volumen

Sé sincero con tus km semanales reales y tu rodaje largo más reciente. Son los dos datos que más impactan en el resultado final.

3

Recibe diagnóstico

Tiempo predicho, comparación con Riegel, diagnóstico del muro, estrategia de pacing en negative split y tres escenarios según el día.

Guía completa

Predictor de maratón: por qué tu volumen semanal cambia la predicción

Este predictor estima tu tiempo real en maratón combinando tu rendimiento reciente con tu entrenamiento real, no con un modelo abstracto. A diferencia de Riegel o VDOT, no asume que todos los corredores responden igual al aumento de distancia: se ajusta a tu volumen semanal, tu rodaje largo y tu preparación específica, calibrado con datos de 2 303 corredores populares reales del estudio Vickers & Vertosick (2016).

Qué calcula exactamente este predictor de maratón

A diferencia de las calculadoras tradicionales, esta herramienta combina tu rendimiento reciente en distancias más cortas con tu realidad de entrenamiento para devolverte algo más útil que un simple número: una predicción ajustada, un diagnóstico de tu preparación y una estrategia de carrera. Lo que recibes en la pantalla no es un dato aislado, sino una imagen completa para planificar el maratón con cabeza:

  • Tu tiempo predicho de maratón en 42,195 km, calculado con un modelo calibrado sobre 2 303 corredores populares reales (no récords de élite extrapolados).
  • Una comparativa visual con la predicción clásica (Riegel): visualizas en barras la diferencia exacta y entiendes por qué Riegel suele ser optimista.
  • Un diagnóstico de preparación con tres niveles (riesgo alto de muro / preparación justa / preparación sólida) según el volumen semanal y el rodaje largo introducidos.
  • Una estrategia de pacing en formato negative split: ritmos diferenciados para la primera y segunda mitad del maratón, en lugar de un único ritmo "ideal".
  • Tres escenarios según el día: conservador (plan B si el día se complica), realista (tu tiempo objetivo) y optimista (si todo sale perfecto).
  • Un desglose transparente de cómo se ha calculado: base del modelo, volumen semanal, ajustes por intervalos, rodaje, edad, sexo, temperatura y experiencia.

Si lo que necesitas es solo calcular splits a un ritmo dado, usa la calculadora de ritmo. Si quieres una predicción con los modelos clásicos (Daniels VDOT, Riegel y Cameron) sin ajustar por volumen, usa el predictor de marcas estándar. Esta herramienta es específicamente para maratón y específicamente para corredores populares que quieren una predicción que refleje su entrenamiento real, no un ideal teórico.

El modelo Vickers-Vertosick: 2 303 corredores populares reales

El estudio de Andrew J. Vickers y Emily A. Vertosick (2016, BMC Sports Science, Medicine and Rehabilitation) titulado "An empirical study of race times in recreational endurance runners" revolucionó el modelo de predicción de maratón al hacer algo que las fórmulas clásicas habían omitido durante décadas: medir lo que pasa en corredores populares reales, no en récords del mundo. Los autores reclutaron 2 303 corredores no profesionales con marcas válidas en al menos dos distancias entre 5K y maratón, y aplicaron regresión estadística sobre los pares de marcas para encontrar qué variables predecían mejor el tiempo de maratón a partir de marcas más cortas.

El hallazgo principal fue contundente: el volumen semanal de entrenamiento (en millas o km/sem) explica una parte enorme de la varianza residual que las fórmulas clásicas (Riegel, Cameron, Daniels) atribuían a "factores no modelables". En lenguaje práctico: dos corredores con marcas idénticas en 10K pueden diferir en 15-25 minutos en maratón simplemente por la diferencia en volumen de entrenamiento. La fórmula derivada del estudio aplica una penalización logarítmica al ritmo extrapolado por Riegel: cuanto menor es el volumen semanal, mayor es la pérdida de ritmo en maratón respecto a la predicción matemática estándar. La ecuación principal del paper, simplificada, es de la forma v_maratón = v_riegel × (1 − penalización) donde la penalización depende del log del volumen semanal y de la distancia base de referencia.

Lo importante para entender por qué este modelo es relevante para ti: las fórmulas clásicas se calibraron históricamente con récords mundiales (Riegel, 1981) o con tablas de equivalencia derivadas de élites (Daniels, 1979). Los récords mundiales corresponden a corredores que entrenan 150-220 km/semana — un volumen que el 99% de los corredores populares no toca jamás. Aplicar esas fórmulas a alguien que entrena 40 km/semana es como aplicar curvas de fatiga calibradas para Eliud Kipchoge: tienen sentido matemático pero ignoran la realidad fisiológica del corredor amateur. Vickers-Vertosick corrige ese sesgo de origen y por eso devuelve predicciones más realistas para el rango 3 h - 5 h de maratón, que es donde se mueve la enorme mayoría de finishers populares.

Por qué Riegel falla sistemáticamente en maratón popular

La fórmula de Pete Riegel (1981), publicada en American Scientist, asume una tasa de fatiga constante mediante la expresión T₂ = T₁ × (D₂/D₁)^k con un exponente k = 1,06 que funciona bien para extrapolar entre distancias cercanas en corredores de élite. El problema no es el modelo en sí: es que los supuestos del modelo no se cumplen para corredores con bajo volumen de entrenamiento.

La curva real de fatiga del corredor popular tiene una inflexión alrededor de la duración crítica de 90-120 minutos, que se corresponde con la depleción significativa de glucógeno muscular y hepático. Por debajo de esa duración (5K, 10K, HM), Riegel acierta bien porque el rendimiento sigue siendo principalmente aeróbico-glucolítico con reservas energéticas suficientes. Pero a partir de 2 h - 2 h 30 min de duración, el cuerpo entra en un régimen energético distinto donde la oxidación de grasas, la termorregulación y el daño muscular acumulado pesan tanto como la capacidad aeróbica máxima. Y esos factores dependen enormemente del entrenamiento específico, que no aparece en la fórmula de Riegel.

Por eso un corredor con 30 km/semana que hace un 10K en 45:00 puede tener una predicción Riegel de 3 h 30 min para maratón... y acabar la carrera real en 3 h 55 min o peor, después de "pegar el muro" en el km 32. La predicción matemática es correcta dentro de su modelo; la realidad fisiológica es otra. Vickers-Vertosick cuantifica esa diferencia y la incorpora explícitamente. Si quieres comparar las dos predicciones lado a lado para ver la magnitud de la corrección, usa simultáneamente este predictor avanzado y el predictor clásico de marcas con la misma marca de referencia.

El volumen semanal: el factor más infravalorado del maratón

El volumen semanal de entrenamiento (km/sem) es el predictor individual más potente del rendimiento en maratón, por encima del VO₂máx, la economía de carrera o la edad. La razón es que el volumen es el resultado integrado de muchas adaptaciones simultáneas que un test puntual no captura: capacidad mitocondrial muscular, densidad capilar, glucógeno muscular almacenado, tolerancia al estrés ortopédico, eficiencia metabólica en la oxidación de grasas, y resistencia neuromuscular a la fatiga. Cada km que corres cada semana suma a esas adaptaciones.

Los rangos validados por décadas de literatura y experiencia entrenadora son los siguientes, y conviene memorizarlos porque marcan la realidad de lo que es esperable para cada perfil:

Volumen semanalObjetivo realista de maratónPerfil del corredorRiesgo de muro
< 30 km/semTerminar (4 h 45 - 5 h 30+)Iniciado o con poco tiempoMuy alto
30-40 km/semSub-4 h 30 a 4 h 50Popular con base mínimaAlto
40-55 km/semSub-4 h a 4 h 20Popular comprometidoMedio
55-70 km/semSub-3 h 30 a 3 h 50Popular avanzadoBajo
70-90 km/semSub-3 h a 3 h 20Avanzado / clubMuy bajo
90-120 km/semSub-2 h 45 a 3 hCompetitivo / élite popularMínimo
120+ km/semSub-2 h 30Élite local / nacionalMínimo

Importante: los rangos asumen consistencia. 50 km/sem sostenidos durante 16 semanas valen mucho más que semanas alternas de 80 km y 30 km que promedien lo mismo. La consistencia es la madre de las adaptaciones porque las proteínas mitocondriales, las enzimas oxidativas y el tejido conectivo se construyen y degradan en ciclos de 7-21 días: si tu estímulo es errático, las adaptaciones no se consolidan. La regla operativa que aplican entrenadores serios es: mejor 14 semanas a 55 km/sem regulares que 8 semanas a 80 km/sem y 6 a 35 km/sem.

Rodaje largo: por qué define más que tu marca de 10K

El rodaje largo es la sesión semanal que más diferencia hace en la preparación específica de maratón, por encima de las series, los tempos e incluso del volumen semanal por encima de cierto umbral. La razón es que el maratón no es solo un problema de velocidad sostenida — es un problema de durar 3-5 horas en movimiento con depleción progresiva de sustratos energéticos, daño muscular acumulado por miles de impactos y deshidratación. Ningún 10K, ningún umbral, ningún intervalo en pista te prepara para eso. Solo el rodaje largo lo hace.

Las adaptaciones específicas del rodaje largo son medibles y conocidas:

  • Densidad mitocondrial: aumenta significativamente con tiradas de más de 90 minutos de duración (especialmente entre minuto 90 y 150).
  • Oxidación de grasas: las mitocondrias entrenan a quemar más grasa por unidad de tiempo, lo que ahorra glucógeno limitado y retrasa el muro.
  • Almacenamiento de glucógeno: se incrementa la capacidad muscular de almacenar glucógeno, dándote más reservas el día de la carrera.
  • Resistencia del tejido conectivo: tendones, ligamentos y fascia se fortalecen frente a impactos repetidos durante 3+ horas.
  • Tolerancia digestiva: el aparato digestivo aprende a tolerar geles y bebida isotónica a ritmo de maratón sin colapsar.
  • Economía neuromuscular: mantienes técnica de carrera con piernas cansadas, lo que reduce el gasto energético en los últimos 10 km.

El predictor aplica una penalización importante al tiempo final cuando el rodaje largo es insuficiente: +7% si es menor de 20 km, +4% si está entre 20-25 km, +1% entre 25-30 km, neutro entre 30-35 km, y un pequeño bonus (-1%) por encima de 35 km. No es un castigo arbitrario sino el reflejo numérico de una realidad fisiológica documentada en múltiples estudios: sin rodajes específicos de 28-32 km en las últimas 6 semanas, el riesgo de muro en el km 30 es real y previsible, independientemente del volumen semanal o de las marcas en distancias cortas.

Diagnóstico del muro: qué es y cómo evitarlo

El "muro" del maratón es un fenómeno fisiológico bien documentado: una caída brusca y desproporcionada del ritmo entre los kilómetros 28 y 35, típicamente acompañada de sensación de agotamiento profundo, calambres, pesadez extrema en las piernas y, en casos severos, mareo o hipoglucemia funcional. No es una "debilidad mental" como a veces se romantiza: tiene causas fisiológicas concretas y medibles. El predictor evalúa explícitamente el riesgo de muro en su diagnóstico y por eso te ajusta el tiempo hacia tiempos más realistas cuando detecta señales de alerta en tus datos.

Las causas principales del muro son tres, normalmente combinadas:

  • Depleción de glucógeno muscular y hepático: las reservas de carbohidratos del cuerpo son finitas (300-600 g totales) y a ritmo de maratón se agotan entre los minutos 110 y 150 si no se reponen con geles, bebida deportiva o estrategia nutricional específica.
  • Daño muscular excéntrico acumulado: cada zancada genera microlesiones en las fibras musculares, especialmente en bajadas. Acumulado durante 3+ horas, ese daño se traduce en pérdida de fuerza, dolor y modificación del patrón de pisada que eleva el coste energético.
  • Deshidratación y desequilibrio electrolítico: pérdidas de líquidos superiores al 2% del peso corporal reducen el rendimiento significativamente; pérdidas mayores del 4% lo destruyen.

Cómo lo prevé y evalúa el predictor en tres niveles claros:

  • Riesgo alto (volumen < 30 km/sem o rodaje < 20 km): muro casi garantizado entre km 28-32 si intentas el ritmo objetivo teórico. El predictor te ajusta el tiempo asumiendo que pierdes ritmo significativo en los últimos 12 km. Recomendación: corre a sensaciones, no a reloj.
  • Riesgo medio (volumen 30-50 km/sem, rodaje 25-30 km): preparación justa, puedes completar el maratón con riesgo moderado de pagarlo en los últimos 10 km. Sales 5-10 s/km más lento que tu objetivo en la primera mitad y aceleras si las piernas responden.
  • Riesgo bajo (volumen 50+ km/sem, rodaje 28+ km): preparación sólida. Puedes ir al ritmo objetivo y confiar en la base. Tu mayor riesgo es salir demasiado rápido animado por las sensaciones iniciales.

El muro no es inevitable. Es la consecuencia directa de un desajuste entre tu preparación real y tus ambiciones de ritmo. El predictor te enseña a ajustar las ambiciones a la preparación o, mejor aún, a ajustar la preparación a las ambiciones con tiempo suficiente antes de la carrera.

Estrategia de pacing: por qué el negative split es la mejor opción

El error número uno del maratón popular es salir demasiado rápido. Casi nunca falla: en los primeros 5-10 km vas fresco, la adrenalina del evento empuja el ritmo, la masa de corredores tira hacia delante y el ritmo objetivo se siente fácil. Ese exceso de velocidad inicial se paga caro a partir del km 28: la pérdida de ritmo no es lineal sino exponencial cuando el glucógeno empieza a faltar.

La estrategia más segura, validada por análisis de splits de récords del mundo y de los miles de finishers populares por año, es el negative split: correr la primera mitad ligeramente más lenta que el ritmo medio objetivo y acelerar progresivamente en la segunda mitad si las sensaciones lo permiten. Concretamente:

  • Primera mitad (km 1-21): ritmo medio objetivo + 5 a 10 s/km. Aquí la sensación debe ser de "demasiado lento" en los primeros 10 km. Si te sientes cómodo a ritmo objetivo en el km 8, vas demasiado rápido.
  • Kilómetros 21-35: ritmo objetivo medio. Aquí es donde corres tu carrera planificada con las piernas frescas (relativamente) por la salida controlada.
  • Kilómetros 35-42: depende. Si las piernas responden, acelera 5-10 s/km y haz un final fuerte. Si pierdes ritmo, mantén el negative split inicial habrá compensado el desgaste y no reventarás.

El predictor te da automáticamente los dos ritmos diferenciados de primera y segunda mitad, calculados a partir de tu tiempo predicho final. Llévalos al reloj GPS programados como dos vueltas o anotados en una pulsera de papel: la diferencia entre tener un ritmo objetivo único y tener dos ritmos diferenciados es la diferencia entre romperte en el km 32 y acabar adelantando gente en el km 40. Para imprimir los splits completos kilómetro a kilómetro, combina el tiempo final con la calculadora de ritmo introduciendo los dos ritmos como tramos separados.

Factores externos: temperatura, edad, sexo y experiencia

Más allá del volumen y del rodaje largo, hay factores externos y personales que afinan la predicción. El predictor aplica ajustes documentados en literatura específica para cada uno:

  • Temperatura ambiente: el rango óptimo está en 7-13 °C. Por debajo de 5 °C pierdes ~1,5% (los músculos tardan más en calentar). Entre 15-20 °C, 1,5%; entre 20-25 °C, 4%; por encima de 25 °C, 8%. Ely et al. (2007) analizaron 60 000 finishers de grandes maratones y demostraron una caída lineal del rendimiento del 1,8% por cada 5 °C por encima de 13 °C. La temperatura ideal para tu predicción es 10-12 °C con baja humedad.
  • Edad: a partir de 40 años, se aplica una penalización progresiva: +1% (40-49), +2% (50-59), +4% (60+). Refleja la disminución gradual del VO₂máx, la velocidad neuromuscular y la capacidad de recuperación. Es un suelo estadístico — un corredor de 55 años bien entrenado puede rendir mejor que uno de 30 mal preparado.
  • Sexo: ajuste residual de −1,5% para mujeres en distancia maratón. Las mujeres tienden a tener mejor economía energética y mejor capacidad de oxidación de grasas que la prevista por una marca corta extrapolada con Riegel, lo que se traduce en splits más estables entre primera y segunda mitad. Documentado en literatura post-Vickers-Vertosick.
  • Experiencia previa: +3% si es tu primer maratón (mayor riesgo de error de pacing y de desgaste mental). Neutro para 1-2 maratones. −1% para 3+ maratones (control afinado del pacing y conocimiento de tu cuerpo en la distancia).
  • Series/intervalos: −3% si las haces regularmente (mejora VO₂máx y economía). +1,5% si no las haces nunca.
  • Tempos/umbral: −2% si los haces regularmente (mejora la velocidad sostenible en umbral, que es el factor más correlacionado con rendimiento en maratón). +1% si no los haces.

Todos estos ajustes son refinamientos sobre la predicción base. El volumen semanal y el rodaje largo siguen siendo los dos factores dominantes, con diferencia. Pero rellenar los campos opcionales (edad, sexo, temperatura prevista, experiencia, intervalos, tempos) puede afinar la predicción en un 2-4% adicional, que en maratón son entre 4 y 10 minutos.

Cómo interpretar los tres escenarios (conservador, realista, optimista)

El predictor te devuelve tres tiempos finales agrupados como escenarios:

  • Realista (tu tiempo): es el resultado central del modelo, calculado con todos los ajustes aplicados a tus datos reales. Es la mejor estimación de lo que harás si todo va razonablemente bien el día de la carrera.
  • Conservador (+5%): es tu plan B. Aplícalo si el día se complica: el calor sube más de lo previsto, sales con peores sensaciones, hay viento fuerte o el descanso de las últimas 48 h fue malo. Acabar a este ritmo es un resultado correcto, no un fracaso.
  • Optimista (−4%): es el escenario que solo se cumple si todo sale perfecto: clima ideal, descanso óptimo, hidratación y nutrición sin problemas, sensaciones excelentes en los primeros 30 km. Estadísticamente solo 1 de cada 4-5 maratones acaba en escenario optimista, incluso en corredores experimentados.

El uso inteligente de los tres escenarios es: plantéate el día de la carrera salir al ritmo del escenario realista, con la opción de bajar al optimista si las piernas responden bien en el km 30, y con el plan B del conservador si las cosas no van como esperabas. Tener los tres ritmos planificados de antemano es lo que diferencia a un corredor con criterio de uno que improvisa. Para corredores que llegan a su primer maratón, una regla de seguridad muy potente: plantéate el escenario conservador como objetivo, y si las piernas piden más, sube al realista en la segunda mitad. Mejor pasarse de prudente que de ambicioso en tu primera vez en la distancia.

Cómo combinar este predictor con el resto de tu planificación

Este predictor no funciona aislado. Es una pieza dentro del flujo completo de preparación de un maratón objetivo. La secuencia óptima para un corredor popular preparando una marca seria es:

  • Paso 1 — Diagnóstico de partida (semana 1 del plan). Usa este predictor con tu marca actual más reciente y tu volumen actual real. El tiempo que te devuelve es tu nivel de partida, no tu objetivo. El gap entre esa predicción y tu objetivo personal te dice cuánto hay que mejorar.
  • Paso 2 — Perfil fisiológico (semana 1-2). Pasa a la calculadora de velocidad crítica CS/D' con dos marcas reales. Te dirá si eres velocista, mixto, fondista o ultra-fondista, lo que orienta el tipo de sesiones que más te van a hacer mejorar.
  • Paso 3 — Ritmos personalizados de entrenamiento (semana 1-2). Calcula tus 5 ritmos exactos de entrenamiento con la calculadora VDOT: ritmo fácil (E), maratón (M), umbral (T), intervalos (I) y repeticiones (R). Te da el esquema de las sesiones semanales.
  • Paso 4 — Recálculo periódico (cada 4 semanas). Mete una nueva marca reciente en el predictor cada 4 semanas para ver si la predicción se acerca a tu objetivo. Si no se acerca, ajusta volumen o intensidad antes de las últimas 8 semanas.
  • Paso 5 — Confirmación del ritmo final (semana T-2). 10-12 días antes de la carrera, confirma tu ritmo de maratón con el test de Gavela 2×6000, específico para esta validación final.
  • Paso 6 — Ajuste por condiciones del día (T-1). El día anterior a la carrera, con previsión meteorológica firme, ajusta el tiempo final con el simulador de rendimiento avanzado (temperatura, viento, desnivel, altitud, superficie).
  • Paso 7 — Splits para el reloj (día anterior). Imprime los splits exactos con la calculadora de ritmo o programa tu reloj con dos ritmos diferenciados (primera mitad / segunda mitad) según el negative split que te da este predictor.

Hacer las cosas en este orden te da una predicción robusta, validada físicamente, ajustada al día concreto y con un plan de carrera ejecutable. Saltarse pasos del flujo es la causa principal de objetivos irreales y de reventones en la segunda mitad. El tiempo en planificación se devuelve multiplicado el día de la carrera: 4 horas de trabajo con calculadoras y plan escrito te ahorran 20-30 minutos de pérdida en el km 30.

Preguntas frecuentes

Todo sobre la predicción de maratón

¿Por qué mi tiempo predicho es más lento que el de otras calculadoras?

Porque la mayoría de calculadoras online usa la fórmula de Riegel (1981), calibrada originalmente con récords de corredores de élite y que asume una tasa de fatiga constante entre distancias. Para un corredor popular medio, ese supuesto es demasiado optimista en maratón: la realidad es que sin un volumen semanal suficientemente alto, el ritmo cae mucho más de lo que predice Riegel a partir del km 28-30. El modelo Vickers-Vertosick fue calibrado sobre 2 303 corredores no profesionales reales (BMC Sports Sci Med Rehabil, 2016) y tiene en cuenta lo que de verdad limita el maratón en la mayoría de gente: el volumen de entrenamiento semanal. Por eso, para un corredor con 40-50 km/semana, la diferencia entre Riegel y este modelo puede ser de 10-20 minutos. Si tu volumen supera los 80 km/semana, las dos predicciones convergerán mucho. Para ver el contraste directo, usa también el predictor de marcas clásico (Daniels, Riegel, Cameron) y compara los tres resultados.

¿Cuántos kilómetros semanales debería entrenar para mi objetivo de maratón?

Depende del objetivo y del tiempo del que dispongas para preparar la carrera, pero los rangos validados por la literatura y la experiencia son bastante consistentes: Terminar cómodamente: mínimo 40-50 km/sem sostenidos durante al menos 14-16 semanas con dos rodajes de 28-30 km en las últimas seis. Bajar de 4 h: 50-65 km/sem con al menos un ritmo controlado a ritmo de maratón cada semana. Bajar de 3 h 30: 60-80 km/sem y dos sesiones de calidad por semana (umbral + intervalos). Bajar de 3 h: 80-100 km/sem y trabajo específico de ritmo maratón en rodajes largos. Bajar de 2 h 45: 100+ km/sem y planificación de varios mesociclos. Importante: más relevante que el pico de kilometraje en una semana puntual es la consistencia. Es mejor sostener 50 km cada semana durante 16 semanas que alternar semanas de 80 km con semanas de 30 km. Si quieres planificar la subida de volumen sin lesionarte, complementa con la calculadora de progresión de kilometraje cuando esté disponible.

¿Qué importancia tiene el rodaje largo? ¿Y por qué penaliza tanto el predictor si lo tengo bajo?

Mucha. Es probablemente el entrenamiento que más diferencia hace en maratón. El maratón no es solo una cuestión de velocidad sostenida: es una cuestión de durar 3-5 horas en movimiento con depleción progresiva de glucógeno, daño muscular acumulado y deshidratación. El rodaje largo es la sesión que prepara específicamente al cuerpo para ese contexto: enseña a las mitocondrias a oxidar grasa eficientemente, fortalece el tejido conectivo de tobillo y rodilla, adapta el aparato digestivo a tolerar bebida y gel a ritmo, y entrena al sistema nervioso a mantener técnica con piernas cansadas. Deberías llegar al día de la carrera habiendo hecho al menos 2-3 rodajes de 28-32 km en las últimas 6 semanas. Si tu rodaje más largo reciente es menor de 25 km, el riesgo de "pegar el muro" en el km 30 del maratón es alto, da igual lo rápido que vayas en 5K o 10K. Por eso el predictor aplica una penalización del +4-7% al tiempo final cuando el rodaje largo es insuficiente: refleja una realidad fisiológica, no un castigo arbitrario.

¿Cómo afecta exactamente la temperatura al día de la carrera?

Mucho más de lo que la mayoría de corredores intuye. El rango óptimo para maratón está entre 7-13 °C con humedad moderada. Por encima de 15 °C ya empiezas a perder tiempo (~1-2% por cada 5 °C extra). Entre 20-25 °C la pérdida puede ser del 3-8% incluso en corredores aclimatados. Por encima de 25 °C la pérdida puede subir al 8-12% y en condiciones extremas (calor + humedad alta + sol directo) los abandonos se disparan. Por debajo de 5 °C también pierdes algo de rendimiento (~1-2%) porque los músculos tardan más en calentar y la economía de carrera empeora. El mecanismo es claro: el calor desvía sangre a la piel para disipar temperatura, lo que reduce el aporte de oxígeno a los músculos en activo y obliga a bajar el ritmo. Datos: Ely et al. (2007) analizaron 60 000 finishers de grandes maratones y demostraron que el tiempo medio sube un 1,8% por cada 5 °C por encima de 13 °C. Regla de oro: si el día de tu carrera la previsión supera 22 °C, olvida tu tiempo objetivo y corre a sensaciones; intentar el ritmo planificado en calor es la receta segura para reventar antes del km 30. Para ajustar tu predicción al escenario real, complementa con la calculadora running avanzada.

¿Es esta herramienta una implementación exacta del paper Vickers-Vertosick?

No, y queremos ser transparentes con ello — la honestidad intelectual es parte del valor de esta herramienta. Es un modelo calibrado e inspirado en Vickers & Vertosick (2016): usa Riegel modificado con penalización logarítmica por volumen semanal, calibrada para reproducir empíricamente los hallazgos principales del paper en una calculadora práctica online. Los ajustes adicionales (rodaje largo, intervalos, edad, sexo, temperatura, experiencia) provienen de literatura complementaria sobre rendimiento en maratón: Ely et al. 2007 (temperatura), Joyner & Coyle 2008 (factores limitantes), Daniels 2014 (entrenamiento), entre otros. El resultado final se acerca mucho a lo que predice el paper original para corredores populares en el rango 3 h - 5 h, pero adaptado para ser práctico y rápido en una calculadora online y con la entrada típica de un corredor amateur (marca + volumen + rodaje + experiencia + ambiente). Los resultados son estimaciones orientativas: ningún predictor sustituye a la experiencia, la planificación específica y el conocimiento de tu propio cuerpo en distancias largas.

¿Por qué la herramienta recomienda un negative split en lugar de un ritmo constante?

Porque salir rápido es el error número uno del maratón popular, sin discusión. En los primeros 5-10 km vas fresco, la adrenalina te empuja y el ritmo objetivo "se siente fácil"; ese exceso de velocidad inicial se paga caro a partir del km 28, cuando empieza la depleción de glucógeno y la deshidratación. Salir 5 s/km por encima del ritmo objetivo en los primeros 10 km del maratón aumenta el consumo de glucógeno un 12-15% en esa franja y adelanta la depleción y el muro entre 3 y 5 km. La estrategia más segura, validada por análisis de splits de récords del mundo y de finishers populares, es el negative split: primera mitad 5-10 s/km más lento que tu ritmo objetivo medio, segunda mitad al objetivo o ligeramente más rápido si las piernas responden. Acabas adelantando gente en la segunda mitad en vez de ser adelantado tú, y el desgaste mental es radicalmente distinto. Los splits que muestra el predictor implementan exactamente este principio: te dan dos ritmos diferenciados, uno para cada mitad, en lugar de un único ritmo "ideal" que la mayoría de corredores no consigue sostener.

¿Es normal que mi predicción difiera mucho de la de otras calculadoras o de Strava?

Sí, y esa diferencia es informativa, no un error. Si tu volumen semanal es bajo (< 40 km/sem), esta herramienta será mucho más realista (y por tanto más lenta) que Riegel, Daniels VDOT o las predicciones de Strava/Garmin, que tienden a asumir entrenamiento óptimo y a extrapolar desde marcas cortas sin penalización por base aeróbica. Si tu volumen es alto (80+ km/sem), las predicciones convergerán entre sí porque el modelo Vickers-Vertosick aplica una penalización mucho menor cuando el volumen soporta el ritmo. La gran diferencia entre calculadoras en tu caso concreto es precisamente lo que esta herramienta te está diciendo: "si quieres que Riegel acierte, tienes que entrenar más volumen". Strava/Garmin son particularmente optimistas porque sus algoritmos se calibran con datos agregados de millones de usuarios, lo que infla las predicciones del corredor medio comparado con la realidad de un maratón concreto. Toma siempre el predictor más conservador como referencia cuando vayas a fijar objetivo, no el más optimista.

¿Cómo afectan exactamente la edad y el sexo a la predicción?

La edad penaliza ligeramente a partir de los 40 años (~1% por década) por la reducción progresiva de VO₂máx, velocidad neuromuscular y capacidad de recuperación entre series. A partir de 50 años la penalización es de ~2%, y a partir de 60 sube a ~4%. Son ajustes finos: un corredor de 55 años bien entrenado puede rendir igual o mejor que uno de 35 mal preparado; los rangos por edad son un suelo estadístico, no un techo individual. El sexo aplica un ajuste residual de ~1,5% a favor de las mujeres en distancias largas, ya que tienden a tener mejor economía energética y mejor capacidad de oxidación de grasas que la prevista por una marca corta extrapolada con Riegel. Esto está documentado en literatura post-Vickers-Vertosick (Hunter & Stevens 2013, Deaner et al. 2015) y se refleja en que las mujeres élite suelen tener splits más estables entre primera y segunda mitad de maratón que los hombres élite. Ambos ajustes solo se aplican si rellenas los campos opcionales — son refinamientos sobre la predicción base, no factores principales como el volumen.

¿Cómo combino este predictor con el resto de herramientas del sitio?

El flujo recomendado para una preparación seria de maratón es: (1) usa este predictor avanzado al inicio del macrociclo con tu marca actual más reciente y tu volumen actual para obtener una estimación realista y un diagnóstico del muro; (2) si quieres entender tu perfil fisiológico (velocidad vs resistencia), pasa por la calculadora de velocidad crítica CS/D' con dos marcas reales; (3) deriva tus 5 ritmos exactos de entrenamiento (E, M, T, I, R) con la calculadora VDOT y planifica las sesiones semanales; (4) 10-12 días antes de la carrera, confirma tu ritmo de maratón con el test de Gavela 2×6000 que es específico para esta validación final; (5) el día anterior a la carrera, ajusta tu objetivo final a las condiciones reales con el simulador de rendimiento avanzado (temperatura, viento, desnivel, altitud); (6) imprime los splits exactos con la calculadora de ritmo. Esa secuencia te da una predicción robusta, validada físicamente y ajustada al día concreto, en lugar de un objetivo abstracto que luego se rompe en el km 30.