Introduce tus marcas
Selecciona 2-3 marcas reales entre 1500 m y 10 km, lo más recientes posible. Para mejor diagnóstico de perfil incluye al menos una marca corta (1500 m, milla o 3 K).
Calcula tu velocidad crítica (CS) y tu reserva anaeróbica (D') a partir de 2 o 3 marcas reales entre 1500 m y 10 km. Descubre tu perfil fisiológico (fondista, equilibrado o velocista), tu ritmo de umbral exacto y predicciones más precisas que las fórmulas estándar.
Selecciona 2-3 marcas reales entre 1500 m y 10 km, lo más recientes posible. Para mejor diagnóstico de perfil incluye al menos una marca corta (1500 m, milla o 3 K).
Verás tu velocidad crítica, tu perfil fisiológico (fondista, equilibrado o velocista) y tu reserva anaeróbica D' representada en la curva de rendimiento.
Recibe predicciones cruzadas, tu ritmo de umbral T recomendado para entrenar y orientación sobre las sesiones que mejor encajan con tu perfil fisiológico.
La velocidad crítica es uno de los modelos más precisos para analizar el rendimiento aeróbico en running. A diferencia de fórmulas estadísticas como Riegel o Cameron, usa tus propios datos para construir una curva individual que diagnostica tu perfil fisiológico real. Esta guía te explica desde la base fisiológica hasta cómo entrenar para subirla, con la matemática del modelo bi-paramétrico de Jones & Vanhatalo (2017) implementada exactamente como en el paper original.
A partir de 2 a 4 marcas reales en distancias entre 1500 m y 10 km, la calculadora ejecuta una serie de cálculos cruzados que producen una imagen completa de tu nivel actual y tu perfil fisiológico, no un dato aislado. La salida no es un número: es una matriz de información que te permite tomar decisiones reales de planificación y entrenamiento, no solo curiosear cuánto tiempo harías en otra distancia.
Si lo que buscas es un conversor de pace o calcular splits a ritmo constante, usa la calculadora de pace universal; este predictor es para diagnosticar perfil, no para operar con un ritmo dado. Para zonas exactas de entrenamiento (E, M, T, I, R) tras conocer tu CS, continúa con la calculadora VDOT.
La velocidad crítica es el ritmo de carrera al que tu metabolismo aeróbico llega justo a su techo sostenible. Por debajo de ese umbral estás en lo que la fisiología clásica del ejercicio llama dominio aeróbico pesado (heavy domain): puedes mantener el esfuerzo durante decenas de minutos porque tu sistema de aclaramiento de lactato consigue retirarlo al mismo ritmo al que lo produces, el VO₂ alcanza una meseta estable y el componente lento del consumo de oxígeno (esa deriva al alza típica de los esfuerzos largos) no acaba de dispararse.
Por encima de la CS entras en el dominio severo (severe domain): el VO₂ ya no se estabiliza sino que sube progresivamente buscando el VO₂máx, el lactato se acumula sin estabilizarse, la pérdida de eficiencia se acelera y la fatiga llega de forma inexorable en pocos minutos. La diferencia entre los dos dominios no es gradual: hay un punto de transición fisiológica relativamente brusco, y eso es exactamente lo que la CS captura matemáticamente. Por eso es una métrica mucho más fina que decir \"mi ritmo de 5 K\" o \"mi ritmo de 10 K\": esos son ritmos de competición concretos, mientras que la CS es la frontera entre sostenible y no sostenible, con base fisiológica medible en laboratorio mediante tests de potencia constante hasta agotamiento.
En running popular, tu CS suele caer aproximadamente en el rango entre el ritmo medio de 5 K y el de 10 K, pero más cerca del de 10 K. En competición se puede sostener al máximo durante 20-40 minutos (que es exactamente el rango de duraciones que delimita el modelo). Es por tanto el ritmo clave para mejorar tu capacidad aeróbica: entrenar sistemáticamente en torno a CS (un poco por debajo en tempos largos, justo encima en intervalos cortos) es lo que empuja el techo aeróbico hacia arriba.
El segundo parámetro del modelo, D' (se lee \"D prima\"), se mide en metros y representa la cantidad de trabajo extra — expresada como distancia equivalente — que puedes cubrir por encima de tu velocidad crítica antes de agotarte. Fisiológicamente refleja la capacidad de tus sistemas anaeróbicos (fosfágeno ATP-PC + glucólisis rápida con producción de lactato) para sostener el ritmo cuando ya estás por encima del techo aeróbico.
D' es lo que explica tu rendimiento en distancias cortas y tu capacidad de cambio de ritmo: aceleraciones, ataques en una serie, sprints finales en una carrera. En atletas entrenados los valores típicos se sitúan entre 100 y 300 m según Jones & Vanhatalo (2017), aunque pueden bajar de 100 en corredores muy fondistas y superar los 300 en velocistas con menos base aeróbica. El valor concreto define tu perfil:
El valor de D' es tuyo, no comparable directamente con otros corredores: su utilidad real está en seguir su evolución a lo largo del tiempo y en orientar el tipo de sesiones que más te van a hacer crecer.
El modelo bi-paramétrico de velocidad crítica formalizado por Jones & Vanhatalo (2017) en Sports Medicine es la versión moderna y consensuada de una idea con varias décadas de desarrollo en fisiología del ejercicio (Monod & Scherrer, 1965; Hill, 1993; Poole et al., 2016). Asume que para cualquier esfuerzo entre 2 y 20 minutos, la relación entre distancia (D) y tiempo (T) es aproximadamente lineal:
Donde CS es la pendiente de la recta (en m/s, equivale a una velocidad sostenible asintótica) y D' es la ordenada al origen (en metros, la reserva anaeróbica que puedes \"gastar\" por encima de CS). Geométricamente, todas tus marcas máximas en ese rango se sitúan sobre una misma línea recta cuando representas distancia (eje Y) frente a tiempo (eje X). Esa linealidad no es casualidad: refleja que en ese rango de duraciones el aporte anaeróbico se agota de forma aproximadamente constante, mientras que el aporte aeróbico crece linealmente con el tiempo.
Si tienes dos marcas, el sistema es determinista: dos puntos definen una recta exacta. La solución es directa: CS = (D₂ − D₁) / (T₂ − T₁) y D' = D₁ − CS · T₁. Si tienes tres marcas o más, el sistema queda sobre-determinado y aplicamos regresión por mínimos cuadrados: buscamos la recta que minimiza la suma de las desviaciones cuadráticas verticales respecto a tus tres puntos. Esto da mayor robustez frente a errores de muestreo en alguna de las marcas, porque el modelo \"reparte\" el error entre todas en lugar de absorberlo en una sola.
El modelo de 2 parámetros no es el único — existen variantes hiperbólica (Hill, 1993) y de 3 parámetros (Morton, 1996) que añaden refinamientos a esfuerzos muy cortos o muy largos. Para el rango 2-20 min en running, la versión lineal de Jones-Vanhatalo es la más consensuada por su simplicidad matemática y por su excelente ajuste empírico cuando las marcas se mueven en su zona de validez.
Las dos fórmulas matemáticas centrales del modelo, exactamente como aparecen en Jones & Vanhatalo (2017) y como las implementa esta calculadora:
Con tres marcas o más, la regresión lineal por mínimos cuadrados sigue las fórmulas estándar de pendiente e intercepto:
Para las predicciones en distancias dentro del rango de validez (1500 m - 10 km), aplicamos directamente la fórmula inversa: T = (D − D') / CS. Para distancias por encima de 15 K aplicamos una corrección empírica calibrada con literatura: el ritmo medio sostenible cae progresivamente a un porcentaje de CS según la duración, desde el 98 % en 15 K hasta el 92 % en maratón completo, con una interpolación logarítmica suave entre puntos. La fórmula es: T = D / (CS · k(D)) con k(D) variable entre 0,92 y 0,98 según la distancia. Esto refleja la realidad fisiológica: por encima de los 75-90 min de carrera continua aparecen factores que el modelo lineal no captura (depleción progresiva de glucógeno, deriva cardiaca, daño excéntrico, ajustes de temperatura), y obligan a aplicar un factor de corrección para que la predicción sea realista.
La fórmula de Riegel es la herramienta de predicción de marcas más popular del mundo por su elegancia matemática: T₂ = T₁ × (D₂/D₁)^k, con k=1,06 como exponente clásico. Funciona razonablemente bien y por eso lleva décadas en uso. Pero hay tres diferencias filosóficas profundas entre Riegel y la velocidad crítica que conviene tener claras:
El veredicto práctico: para distancias dentro del rango 1500 m - 10 km, la velocidad crítica es claramente más precisa que Riegel porque usa tus datos reales en la zona donde es válido. Para distancias largas (HM, maratón), las dos pierden precisión y conviene cruzarlas con un predictor específico (en HM-maratón es donde brilla la calculadora de predicción multi-modelo en modo comparar 3, y el predictor Vickers-Vertosick incorporando volumen semanal).
El VDOT de Jack Daniels (1979) y la CS de Jones-Vanhatalo (2017) son las dos métricas más rigurosas del rendimiento aeróbico en running, pero abordan el problema desde ángulos distintos:
La utilidad práctica es complementaria: VDOT es ideal para tener un número de referencia rápido con cualquier marca reciente y derivar zonas de entrenamiento accionables. CS / D' es ideal para diagnosticar perfil, validar evolución del techo aeróbico, y predecir con mayor precisión en el rango 1500 m - 10 K cuando tienes 2-3 marcas disponibles.
El flujo profesional típico es: usa VDOT para fijar tus 5 ritmos diarios de entrenamiento y comparar tu nivel en una escala estándar. Usa CS / D' cada 4-8 semanas para auditar la evolución de tu techo aeróbico y de tu perfil, y para reposicionar las zonas si CS ha subido medibles 2-3 s/km. Las dos son verdaderas y reflejan el mismo corredor desde dos ángulos distintos — no debes elegir, debes usar las dos en su momento.
Tu velocidad crítica no es solo un número curioso: es una referencia directa de tu nivel aeróbico actual y, sobre todo, una herramienta accionable. Algunas relaciones prácticas que conviene tener internalizadas:
Un error común: confundir tu CS con tu ritmo objetivo de carrera. La CS es un techo teórico de 20-40 min en óptimas condiciones; tu ritmo objetivo en HM real será un 3-5 % más lento, y en maratón un 8-15 % más lento. Las predicciones que muestra la calculadora ya aplican esa corrección automáticamente, así que úsalas como objetivo realista, no la CS directamente.
La velocidad crítica responde a estímulos específicos. Las cuatro sesiones más efectivas para subirla, en orden de mayor a menor frecuencia recomendada en un microciclo semanal típico (1-2 sesiones de calidad por semana sobre una base de 40-60 km):
Igualmente importante es lo que no debes hacer: entrenar sistemáticamente por encima de CS sin recuperación adecuada produce sobre-entrenamiento en 4-6 semanas y bajada visible de marca; entrenar siempre por debajo de CS (rodajes E sin sesiones de calidad) construye base aeróbica pero no eleva el techo. La clave es la distribución polarizada: ~80 % del volumen total semanal en zona fácil (E, claramente por debajo de CS) y ~20 % en zona dura (T-I, a CS o por encima). Combinado con la constancia, una mejora típica son 1-3 segundos por km cada 8-12 semanas en corredores con margen, y 1 s/km cada 4-6 meses en corredores ya entrenados. Los avances no son lineales: alternan plateaus de 6-8 semanas con bajadas medibles de 4-6 segundos por km en bloques bien periodizados.
Aunque la velocidad crítica es una de las herramientas más fiables y validadas científicamente, tiene limitaciones importantes que es honesto reconocer:
Aun con todas estas limitaciones, en el rango 1500 m - 10 km la velocidad crítica es la herramienta más precisa de la que dispone un corredor popular para diagnosticar su estado aeróbico real y planificar entrenamiento serio.
La velocidad crítica (CS) es el ritmo más rápido al que tu cuerpo sostiene un estado metabólico estable: el lactato producido se aclara al mismo ritmo al que se genera, y el VO₂ se estabiliza sin derivar al alza. Por debajo de la CS estás en dominio aeróbico pesado y puedes mantener el esfuerzo de forma controlada; por encima entras en dominio severo, donde el VO₂ ya no se estabiliza y aparece el componente lento que te lleva inevitablemente al agotamiento en pocos minutos. No es una simple media — tiene fundamento fisiológico real, calibrado en laboratorio con tests de potencia constante hasta agotamiento. En running popular se sitúa entre tu ritmo de 5 K y tu ritmo de 10 K, más cerca del de 10 K, y se puede sostener al máximo unos 20-40 minutos en competición. Por eso es muy distinta de un "ritmo cualquiera": es un umbral fisiológico que marca la frontera entre lo sostenible y lo no sostenible.
Son tres conceptos distintos que conviene no confundir. La velocidad crítica es el techo teórico aeróbico sostenible en torno a 20-40 minutos; tu ritmo de media maratón real es un 3-5 % más lento porque la HM dura entre 1 h 15 min y 2 h 15 min, demasiado para correr exactamente al ritmo CS sin desestabilizarse; y tu ritmo umbral de entrenamiento (T en notación Daniels) está aún 1-2 % por debajo del de HM, pensado para sesiones de 20-30 minutos al 95 % de CS sin desencadenar fatiga residual al día siguiente. Ejemplo numérico: si tu CS es 4:00/km, tu HM rondará 4:10/km y tu ritmo T se moverá entre 4:13 y 4:17/km. Confundir CS con ritmo umbral lleva a sesiones demasiado duras (entrenas por encima de CS y revientas en 2 semanas); confundir CS con ritmo de HM lleva a salir demasiado fuerte el día de la carrera. La calculadora te muestra tu ritmo T recomendado explícitamente para que no haya ambigüedad.
Porque el modelo de 2 parámetros formalizado por Jones & Vanhatalo (Sports Medicine, 2017) tiene un rango de validez fisiológica estricto: esfuerzos cuya duración esté entre aproximadamente 2 y 20 minutos. Por debajo de 2 minutos el componente anaeróbico domina y la ecuación lineal sobrestima D'; por encima de 20 minutos empiezan a aparecer factores no aeróbicos puros (depleción progresiva de glucógeno, deriva cardiaca, aumento de temperatura central, fatiga neuromuscular) que el modelo no captura. Si introdujésemos una marca de media maratón o maratón, el cálculo se distorsionaría y la CS saldría falseada — típicamente bajaría artificialmente porque el modelo interpretaría la "caída" en distancias largas como un D' negativo. Esa es la razón por la que sí mostramos predicciones de HM y maratón en el output (aplicando una corrección empírica 96 → 92 % de CS según la distancia), pero las recibimos como output derivado, no como input del modelo.
Usa el parámetro D' (reserva anaeróbica), expresado en metros, que representa cuánta distancia extra eres capaz de cubrir por encima de tu CS antes de agotarte. Los rangos de clasificación se calibran en función de la distancia más corta que has introducido (porque D' es más fiable cuanto más cerca esté tu marca corta del rango 2-6 min). Como orientación con marca corta de 1500-3 K: D' < 130 m = perfil fondista (motor aeróbico muy eficiente, brillas en HM-maratón); D' entre 130 y 250 m = perfil equilibrado (versátil, te adaptas a distintas distancias); D' > 250 m = perfil velocista (gran reserva, brillas en 1500-5 K). Si tu D' sale negativo (algo poco habitual) eres un fondista puro: tu marca larga es proporcionalmente más rápida que tu corta, lo que indica un motor aeróbico excepcional pero margen de mejora claro en distancias cortas. Para un diagnóstico fiable la herramienta exige al menos una marca corta (1500 m, milla o 3 K) — sin ella el cálculo de D' pierde resolución y la clasificación se vuelve poco discriminante.
Son orientativas, no objetivos cerrados. Las predicciones de 1500 m, 3 K, 5 K y 10 K (cuando tienes marcas en ese rango) suelen tener error real menor al 2 % — son muy fiables. Las de 15 K y media maratón pueden moverse en un 3-5 % de error según tu base aeróbica. Las de maratón pueden desviarse entre un 5 y un 15 % respecto a tu marca real, sobre todo si no haces tiradas largas regulares: el modelo asume un corredor con base aeróbica específica suficiente para sostener un porcentaje alto de CS durante 2-4 horas, y ese supuesto se cumple solo en corredores que entrenan deliberadamente para la distancia. Si vienes de un 10K rápido sin haber rodado largo en 3 meses y la calculadora te predice 3:15 en maratón, lo más probable es que en la realidad termines entre 3:30 y 3:45 porque el muro y la fatiga muscular harán su trabajo en los últimos 12 km. Por eso aplicamos una corrección empírica (96 % de CS para 15 K, 92 % para maratón) calibrada con literatura científica, pero el factor decisivo sigue siendo tu entrenamiento específico. Para ajustar el tiempo predicho a las condiciones del día (calor, viento, desnivel, altitud), pasa después por la calculadora de rendimiento avanzado.
La CS responde principalmente a dos estímulos: volumen aeróbico (rodajes E de 50-80 min a 1:30-2:00/km más lento que CS) y trabajo de umbral / VO₂máx en torno al ritmo CS. Las cuatro sesiones más efectivas, en orden de mayor a menor frecuencia recomendada: (1) tempo continuo 20-30 min a 95 % CS (ritmo T) — la sesión semanal de pan y mantequilla; (2) cruise intervals 4-5 × 1 km a ritmo CS exacto con 60 s de recuperación caminando — acumulas más tiempo al ritmo umbral sin desencadenar fatiga severa; (3) intervalos largos 5 × 1 000 m o 4 × 1 500 m al ritmo CS con 90-120 s de recuperación — empuja directamente el techo aeróbico; (4) tempo progresivo 25 min iniciando a ritmo medio maratón y terminando a ritmo CS — entrena la transición fisiológica. Con constancia (3-4 sesiones de calidad por semana sobre una base de 40-60 km semanales), una mejora típica de CS son 1-3 s/km cada 8-12 semanas en corredores con margen, y 1 s/km cada 4-6 meses en corredores ya entrenados. Para definir los ritmos exactos de cada sesión, complementa con la calculadora VDOT (zonas E, M, T, I, R).
Son métricas complementarias, no rivales. El VDOT (Daniels, 1979) parte de una sola marca reciente, estima tu capacidad aeróbica funcional resolviendo numéricamente la combinación coste de oxígeno + porcentaje de VO₂máx sostenible, y traduce el resultado en 5 zonas de entrenamiento ya tabuladas (E, M, T, I, R). Ventaja: una marca basta. Limitación: no diagnostica perfil. La CS / D' (Jones & Vanhatalo, 2017) parte de dos o tres marcas, ajusta un modelo bi-paramétrico distancia-tiempo y devuelve dos números: tu techo aeróbico (CS) y tu reserva anaeróbica (D'). Ventaja: diagnostica perfil fisiológico individual (fondista / equilibrado / velocista) y permite predicciones más precisas en el rango 1500 m - 10 km porque usa tus datos reales, no una curva poblacional promedio. Flujo recomendado para una preparación seria: usa VDOT para fijar tus 5 ritmos diarios de entrenamiento; usa CS / D' cada 4-8 semanas para auditar la evolución de tu techo aeróbico y reposicionar tus zonas si CS ha subido o D' ha cambiado significativamente.
Con dos marcas válidas y al máximo, el cálculo es matemáticamente exacto: el modelo lineal de 2 parámetros tiene 2 incógnitas (CS y D') y 2 ecuaciones (una por marca), así que se resuelve por sustitución directa sin necesidad de regresión. El resultado es perfectamente fiable siempre que las dos marcas estén en el rango 1500 m - 10 km y reflejen tu estado actual. Con tres marcas, aplicamos regresión por mínimos cuadrados: el sistema queda sobre-determinado (3 ecuaciones, 2 incógnitas) y minimizamos el error cuadrático total. Esto da mayor robustez frente a una marca que pueda tener un pequeño error de muestreo (no fue exactamente al máximo, día con mal clima, etc.), porque el modelo "reparte" el error entre las tres en lugar de absorberlo en una. La práctica que funciona mejor: si tienes 2 marcas muy fiables, dos basta; si tienes 3 marcas pero una es algo dudosa, mejor mete las 3 y deja que la regresión la suavice. La calculadora detecta automáticamente el método: 2 marcas → solución exacta; 3+ marcas → mínimos cuadrados.
El flujo recomendado para una preparación seria de carrera objetivo: (1) empieza aquí con 2-3 marcas reales recientes entre 1500 m y 10 K. Obtienes tu CS, D', perfil fisiológico y predicciones cruzadas; (2) pasa al VDOT para definir tus 5 zonas de entrenamiento (E, M, T, I, R) con tabla Daniels y plan semanal tipo; (3) valida con el predictor de marcas en modo comparar 3 modelos (Daniels / Riegel / Cameron) — si los tres convergen y coinciden con la predicción CS, vas bien; si divergen mucho, tu marca objetivo tiene incertidumbre real; (4) ajusta el tiempo objetivo a las condiciones reales del día con el simulador de rendimiento avanzado (temperatura, humedad, viento, desnivel, altitud); (5) genera los parciales km a km con la calculadora de ritmo para llevarlos al reloj; (6) si entrenas series en pista, planifica los parciales por vuelta de 400 m con la calculadora de ritmos en pista. Ese encadenamiento es la diferencia entre fijar un objetivo realista cumplido y un objetivo agresivo que acaba en muro.